San Sebastián
- 20 enero
La tradición popular sitúa el origen de San Sebastián como patrón de
Madridejos por el S.XVI, porque los
madridejenses se encomendaron a él en una oleada de
peste.
En la relación histórico geográfica-estadística que
mandó realizar Felipe II en el año 1575 hace una
relación de ermitas de Madridejos, entre ellas la de San
Sebastián. Ésta ermita sigue vigente en el Catastro del
Marques de la Ensenada.
Aquella ermita estaba construida de este a oeste. Era
por donde entraban los muertos antes de enterrarlos
en el cementerio. Allí se daba el último responso.
Dicha ermita quedó aislada al quitar los restos del
cementerio a mediados del S.XX y al ser muy vieja
consideraron que era mejor tirarla y hacer otra nueva.
La construcción de la nueva se hizo a costa de los
vecinos y de varias peticiones que se hicieron en el
pueblo en los años 80.
El día de la víspera se realizaba una gran hoguera en la
misma explanada del cerro, posteriormente se trasladó al
arroyuelo. Parte de los haces de leña lo ponían los
pastores. En la actualidad se encarga el Ayuntamiento.
También en la víspera se realiza el tradicional toro de
fuego, antes eran dos hombres cubiertos con una lona
negra y, el primero con unos cuernos lanzando petardos y
cohetes por toda la plaza. Ahora es un sistema más
seguro para el que porta la carcasa pero, los nuevos
sistemas pirotécnicos permiten que la coraza contenga
más material explosivo.
Esa misma noche, en la plaza, se coloca la tradicional
cucaña, donde en el extremo superior del palo enjabonado
se colocan naranjas en conmemoración del naranjo donde
fue asaeteado el santo.
Ya el día 20 se realiza la procesión desde la Parroquia
hasta su ermita, lo solían portar los “quintos” que
realizaban el servicio militar en ese año. Los mozos que
iban a tallar en ese año salían por la calle cantando y,
a veces sus cantos eran un poco insultantes, referidos a
las autoridades, mujeres solteras que se habían quedado
embarazadas, “carnudos” etc… costumbre que se tuvo que
quitar después de la Guerra Civil, al igual que la
tradición de echar naranjas por delante del Santo que,
en muchas ocasiones dañaban a los soldados y a la
imagen.
Hoy en día, por la profesionalización del ejército salen
los que deberían ser por su edad, pero cada vez hay más
reticencia para ello.
Desde hace muchos años, se suele invitar a algún
batallón del ejército para acompañar a los pocos jóvenes
de la localidad que van saliendo a desfilar, lo que hace
una procesión muy vistosa.
Otra tradición es que en San Sebastián es el día de
“echar el ojo”, es decir, buscar novio o novia. Antiguamente, esta idea de
“echar el ojo” era real, ya que los mozos echaban un ojo de algún animal que
habían matado esos días y lo metían en los mandiles de las mozas y así ella
sabía que él la cortejaba