Instituto
de bachillerato elemental «Garcilaso de
la Vega».
A mediados
de agosto de 1928, el Consejo de
Ministros de Alfonso XIII, había
aprobado la ubicación en Madridejos de
este centro docente, gracias, sobre
todo, a la influencia, el tesón y el
empeño de Jesús Requejo San Román,
registrador de la propiedad con destino
en la villa. A escasos dos meses de la
concesión oficial, es decir el 20 de
octubre de ese mismo año, tenía lugar la
solemne jornada de apertura de curso.
Tomando como
fuente el diario «El Castellano» de
Toledo, podemos conocer con todo detalle
el desarrollo de aquellos memorables
actos. «Poco antes de las diez de la
mañana, comenzaron a congregarse ante
las Casas Consistoriales numerosos
vecinos, así como muchas personalidades
de los pueblos hermanos representados
por sus alcaldes y párrocos,
reflejándose en todos, la misma
satisfacción y alegría».
Seguidamente, precedidos por la Banda
Municipal de Música, la comitiva se
trasladó al templo parroquial, donde el
párroco Alfredo Plaza, ofició una misa
de acción de gracias. Finalizada la
eucaristía, en el salón de sesiones del
Ayuntamiento, tuvo lugar el acto
central, que estuvo presidido por el
delegado gubernativo, Enrique Vinader, y
el canónigo magistral de la catedral de
Toledo, José Rodríguez, natural de
Madridejos, en representación del
gobernador civil y del cardenal primado
respectivamente.
Junto al
alcalde, Maximino García, gozaban
también de un lugar preferente el jefe
de Unión Patriótica de la provincia, el
Conde de Casa Fuerte, ex diputados y ex
alcaldes de la villa, el juez de Primera
Instancia, así como los catedráticos y
personal técnico del instituto y, al
lado del párroco de Madridejos, el padre
guardián del convento franciscano de
Consuegra, el hermano Félix Bernardo,
director del Colegio La Salle de la
misma localidad vecina y Jesús Requejo,
«alma, según la unánime opinión, de toda
esta levantada empresa».
Tras la
intervención del primer edil, dando las
gracias a cuantos habían colaborado a la
consecución de esta, tan importante obra
para el futuro de Madridejos, el
presidente Vinader se encargó en nombre
de Su Majestad el Rey, de dar por
inaugurado el nuevo instituto, no sin
antes, haber informado el secretario del
Ayuntamiento de los pasos seguidos, para
que en sólo seis días fuera adjuntada
toda la documentación requerida, siendo
Madridejos, de esta forma, el primero en
presentarla, de los diecinueve
institutos creados en esas fechas en
toda España.
Pero, si
todas las alocuciones fueron muy
aplaudidas, merece la pena sin duda
reseñar al pie de la letra, lo que el
citado periódico refleja de la oratoria
e influencia del autor material de la
concesión del instituto: «Acogido por
estruendosa ovación, se levanta a hablar
el señor registrador de la propiedad,
Jesús Requejo. No es posible recoger el
amplio y luminoso discurso pronunciado
por el cultísimo y honorable orador. Sus
facultades extraordinarias y su firme
voluntad, se han puesto por completo a
devoción de esta obra y en cada palabra,
vibra la expresión de su férvido
entusiasmo y la complacencia del éxito
obtenido».
Fiesta en el
casino
Finalizado
el acto y a propuesta del Conde de Casa
Fuerte, todos los asistentes visitaron
la ermita del Prado, para agradecer al
Santísimo Cristo su intercesión divina.
Y, como no podía faltar en estos casos,
al mediodía el Ayuntamiento ofreció a
las autoridades y catedráticos del
instituto un banquete en las
dependencias del casino, con cerca de un
centenar de invitados, que contó con un
menú nada despreciable para aquellos
tiempos de penuria. Los consabidos
brindis y la foto de rigor, que nos ha
llagado gracias a la publicación
municipal «Legados de la tierra»
pusieron fin a esta emotiva e intensa
jornada inaugural.
Muchas
fueron las vicisitudes, por las que
atravesó a lo largo del tiempo el
instituto Garcilaso de la Vega, que
perdiendo su categoría al inicio de la
guerra civil, se convirtió años después
en el actual colegio público del mismo
nombre.
Tendrían que
transcurrir varias décadas,
concretamente hasta principio de los
setenta para que Madridejos recuperara
su Instituto de Bachillerato, el
denominado «Valdehierro», que pronto
contará con nuevas instalaciones. Pero
al cumplirse ahora, las Bodas de
Diamante de la inauguración del primero
de ellos, bien merece recordar aquella
histórica efeméride.
En cuanto a
su principal valedor, Jesús Requejo San
Román podemos decir que nació en Puebla
de Sanabria (Zamora) en 1879. Durante
los años veinte y treinta, siendo ya
registrador de la propiedad, del
entonces Partido Judicial de Madridejos,
como ferviente católico que era,
desempeñó una gran labor pastoral en la
provincia, hasta el punto, de entronizar
la imagen del Sagrado Corazón de Jesús,
en muchos ayuntamientos de esta comarca
manchega.
De ideas
conservadoras, en las elecciones de
febrero de 1936, fue elegido diputado
nacional por la provincia de Toledo. Su
vida se vió truncada a primeros de
agosto de ese mismo año, al ser fusilado
junto al río Algodor, en el término
municipal de Los Yébenes. Con
posterioridad el Ayuntamiento de
Madridejos reconoció su gran labor
benefactora, dedicándole la plaza que
lleva su nombre, frente al edificio
escolar Garcilaso de la Vega. FOTOS